26 de Octubre de 2021
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Vacunos 21 de Setiembre de 2021

Ganadería y Clima aumentó un 50% el ingreso neto en la mayoría de los predios, pese a la sequía en Uruguay

Si se hace la ecuación completa de cuánto se emite y cuánto se captura en los sistemas ganaderos basados en campo natural -más si se mejora la gestión de los predios y si los productores están organizados, tienen mejor acceso a servicios de extensión, al conocimiento y la tecnología- podemos estar muy cerca de sistemas carbono neutrales.

Vacunos 21 de Setiembre de 2021

Ganadería y Clima aumentó un 50% el ingreso neto en la mayoría de los predios, pese a la sequía en Uruguay

Si se hace la ecuación completa de cuánto se emite y cuánto se captura en los sistemas ganaderos basados en campo natural -más si se mejora la gestión de los predios y si los productores están organizados, tienen mejor acceso a servicios de extensión, al conocimiento y la tecnología- podemos estar muy cerca de sistemas carbono neutrales.

Montevideo – TodoElCampo – La mayoría de los predios que participan del proyecto Ganadería y Clima atravesó una intensa sequía, pero eso no evitó que la producción de carne vacuna y ovina mejoraran, los costos bajaran y el ingreso neto subiera, en paralelo a una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, logradas con base en prácticas de ganadería climáticamente inteligente (GCI) aplicadas a medida en los establecimientos participantes, sin aumentar los costos de las familias que los gestionan.

Eso demuestra su primer año de trabajo en 61 establecimientos del proyecto, que también compartió la metodología utilizada y el porqué de sus logros, en una conferencia de prensa en la Expo Prado, la principal exposición rural del país, la semana pasada.

“Los resultados presentados por Ganadería y Clima en Uruguay demuestran que si se hace la ecuación completa de cuánto se emite y cuánto se captura en los sistemas ganaderos basados en campo natural -más aún si se mejora la gestión de los predios y si los productores están organizados, tienen mejor acceso a servicios de extensión, al conocimiento y la tecnología- podemos estar muy cerca de sistemas carbono neutrales”, dijo el representante adjunto de la FAO en Uruguay y Argentina, Tito Efraín Díaz, quien también resaltó la importancia de poder contar con más datos e indicadores válidos gracias a este proyecto.

En Ganadería y Clima, 61 establecimientos ganaderos, con apoyo de 11 organizaciones de productoras y productores, 11 técnicos y técnicas extensionistas, así como investigadores, investigadoras y docentes del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y Fagro-Udelar, trabajan para maximizar la eficiencia del uso de los recursos destinados a la ganadería en campo natural, mejorando la productividad y el ingreso, sin incrementar los costos y cuidando el ambiente, midiendo y monitoreando resultados. Su trabajo también apunta a aumentar la resiliencia frente a eventos climáticos extremos y restaurar los servicios ecosistémicos de los pastizales.

Dirigido por el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) con colaboración del Ministerio de Ambiente, el trabajo en el terreno es ejecutado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria junto a la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República (Fagro-Udelar). Lo financian el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y la Coalición de Clima y Aire Limpio (CCAC) a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) que es la agencia de implementación.

AUTORIDADES ENTUSIASMADAS.

La directora del Proyecto Ganadería y Clima, Cecilia Jones, del MGAP, dijo que el equipo del proyecto coordinado por la consultora de la FAO Soledad Bergós, tiene como línea de trabajo la “resiliencia, adaptación y mitigación de los gases de efecto invernadero en concordancia con los compromisos del Acuerdo de París y con el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático para el sector agropecuario”.

El director de Desarrollo Rural del MGAP, Carlos Rydstrom, explicó que llegar “de unas 35.000 hectáreas a unas 400.000 hectáreas, es lo que se propone Ganadería y Clima para que cuando se acabe esta plataforma de académicos y gestores de proyecto, todo lo que se construyó siga andando con el enfoque de articulación entre lo productivo y lo ambiental”.

El ministro del MGAP, Fernando Mattos, agregó que el valor ambiental y el equilibrio entre producción y emisiones de carbono debe sumarse a otros tantos atributos de la ganadería uruguaya y alentó a "continuar en este esfuerzo" para posicionar al país como un lugar en donde se puede medir el impacto ambiental de la producción.

Finalmente, el ministro de Ambiente, Adrián Peña destacó la relevancia de los resultados, que muestran que "estamos en la senda correcta" y agregó que implementar la dimensión ambiental es factible, no solo un deseo. "Es un ganar-ganar para el sistema productivo, para el ambiente y para el país”, concluyó.

PUNTO DE PARTIDA.

El coordinador del equipo productivo del proyecto y docente de Fagro-Udelar Pablo Soca presentó los resultados del primer año de trabajo junto a las familias productoras, enfocándose en qué es lo se hace para obtener los resultados esperados.

Entre 2017 y 2020, las familias de Ganadería y Clima tuvieron un nivel de producción de carne mejorable (82 kilos por hectárea), un ingreso neto de 55 dólares por hectárea y un índice de cría vacuna bajo (49%), tenían problemas de gestión y de ingreso, al igual que la ganadería nacional promedio.

Más allá de los promedios, en los predios del proyecto, como en la ganadería del país, “conviven muchos tipos de ganadería”, dijo Soca: distintos niveles de producción, de costos y de productividad de carne. Por eso el proyecto responde a la variedad de realidades, sin una propuesta única, adaptándose a cada predio y cada familia.

En la primavera 2020, con un pronóstico climático preocupante, el proyecto comenzó a trabajar con, en promedio, una escasa altura pasturas, baja condición corporal del ganado, partos dispersos y un bajo peso de la recría: el estado de las pasturas y de los animales estaba restringiendo la toma de decisiones.

RESULTADOS.

El pronóstico climático se cumplió y la mayoría de los predios atravesaron una intensa sequía, pero aún así la producción de carne vacuna y ovina mejoraron, los costos bajaron y el ingreso neto subió. El 60 % de los predios mejoró un 50 % de su ingreso neto, pasaron de 40 dólares por hectárea productiva entre 2017 y 2020, a 70 dólares en un año de trabajo con el proyecto.

El porcentaje de preñez pasó de 71% en promedio entre 2017 y 2020, a 77% un año después. Había establecimientos con muy baja preñez que lograron mejorar y productores con mayor porcentaje que lo mantuvieron. También subió el índice de cría vacuna, lo que demuestra que se logró una mejor gestión del rodeo.

Todo esto demuestra que el proyectó brindó un respaldo eficaz a los productores y las productoras, incluso en una situación climática adversa.

Por otro lado, se realizó un análisis detallado en cuatro predios representativos que arrojó un aumento del ingreso neto a pesar de haber reducido la cantidad de vacas, porque subió la producción por animal y, con ella, la producción por hectárea. Por lo tanto, según Soca, la reducción de la carga incidió en la producción y el ingreso.

Además, se comprobó en esos cuatro predios redujeron un 27 % sus emisiones de gases de efecto invernadero, con mediciones que siguen la metodología del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

A futuro, el proyecto apunta a continuar bajando las emisiones, mejorando la calidad de la dieta, ya que al mejorar la disponibilidad de pasturas -y la biodiversidad que las acompaña- aumenta la posibilidad para el animal de seleccionar su alimento y por lo tanto mejora su digestión.

La mayoría de los productores no adopta medidas de GCI, por lo compleja que son la gestión de los sistemas ganaderos de cría sobre campo natural o pastizales y los mecanismos de control de los procesos biológicos involucrados.

Por eso, el proyecto trabaja con el enfoque de ‘coinnovación’, que implica entender cada establecimiento como un todo, realiza un monitoreo y acompañamiento permanente y genera una dinámica de trabajo basada en el aprendizaje mutuo, con propuestas de rediseño adaptadas a cada realidad, hechas por técnicos extensionistas en diálogo constante con las familias, apoyados por un sólido equipo de expertos de Uruguay y de la FAO.

También acompañaron la actividad el director de Recursos Naturales, Martín Mattos, el director de Descentralización, Luis María Carrese, el director de la Granja, Nicolás Chiesa, el decano de la Fagro - Udelar, Ariel Castro, así como el oficial a cargo de la representación de FAO en Uruguay, Vicente Plata, y varios funcionarios de la organización. (FAO con adaptaciones para TodoElCampo).

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