02 de Agosto de 2021
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Agricultura 25 de Mayo de 2021

El seguro agropecuario es una herramienta fundamental para el agro

Los seguros fundamentalmente se aplican sobre cultivos agrícolas (cereales y oleaginosos), granja (todo el espectro de producción hortofrutícola, aves y cerdos), forestales y animales (concentración y reproductores de calidad).

Agricultura 25 de Mayo de 2021

El seguro agropecuario es una herramienta fundamental para el agro

Los seguros fundamentalmente se aplican sobre cultivos agrícolas (cereales y oleaginosos), granja (todo el espectro de producción hortofrutícola, aves y cerdos), forestales y animales (concentración y reproductores de calidad).

Salto – TodoElCampo – Los seguros agropecuarios, son mecanismos financieros, que buscan proteger el riesgo de las inversiones agropecuarias de eventos climáticos extremos que incidan la capacidad de producción de los bienes agropecuarios sean vegetales o animales. Se utilizan fundamentalmente en actividades anuales o semestrales, se diferencian por tipo cultivos, agrícolas o granjeros, aún perenes con lógica de producción anual. El seguro está hecho en base a los costos de producción “fictos”, es decir prefijados dentro de ciertos rangos, según el nivel tecnológico de producción.

Los seguros fundamentalmente se aplican sobre cultivos agrícolas (cereales y oleaginosos), granja (todo el espectro de producción hortofrutícola, aves y cerdos), forestales y animales (concentración y reproductores de calidad).

De esta definición se puede inferir varios conceptos: A) Es una herramienta que se debería integrar la nómina de las inversiones de la empresa, ya que como menciona, el seguro debe estar previsto en la estructura de costos, para defendernos de eventos imprevistos climáticos.

B) También que el evento extremo (magnitud y/o duración), que produce el daño, debe tener el potencial de ser catastrófico es decir que provoque la imposibilidad de obtener el producto en cantidad o que deteriore la calidad comercial (en caso de horticultura, por ejemplo, verduras de hojas, manzanas, etc.)

C) Siempre cubre costos de producción, no contempla el lucro cesante perdido a causa del evento.

El seguro se basa en eventos principales, granizo e incendio, y también puede abarcar otros riesgos “adicionales” los cuales se contratan además de los principales: re siembra, helada y viento (determinados espacios temporales), falta piso en cosecha y déficit hídrico. Estos riesgos adicionales se pueden contratar de a uno a todos.

En particular, el déficit hídrico, se basa en índice de disponibilidad de agua en el suelo (porcentaje de agua disponible: PAD), servicio GRASS INIA determinado con una resolución espacial a nivel de sección policial, y ponderando el balance hídrico, según tipo de suelos. De acuerdo a la disponibilidad resultante de este balance, en determinados períodos decádico, desde la última de enero al 2 de marzo, pagará un porcentaje del aforo, de acuerdo al porcentaje de agua disponible, en promedio en cada período y si se da determinada secuencia de porcentajes límites.

En cultivos hortícolas bajo cubierta (invernáculo) la cobertura es sobre HTT (huracanes, tornados y tempestades), granizo y rayos. Se puede asegurar la estructura o estructura y contenido (cultivo).

Si bien Uruguay, y el BSE, tienen una larga tradición de seguros en el área agrícola, la constante evolución tecnológica de los distintos rubros, así como la clara ocurrencia de eventos extremos cada vez con mayor frecuencia (cambio climático), obliga a un constante ajuste y desarrollo de productos, intentando cubrir los riesgos a los que están expuestas las diferentes actividades, en este sentido, continuamente se están proponiendo y desarrollando ajustes en los productos, de manera de satisfacer la demanda en las 2 dimensiones principales, cobertura a precio razonable. Para ajustarse a los constantes cambios también se incorporan tecnologías para la evaluación de los siniestros como son las imágenes satelitales, y los seguros de índice, como el déficit hídrico a través del porcentaje de agua disponible por seccional policial (PAD).

Por otra parte, es importante el concepto, que ante un daño parcial, en el caso de los cultivos, debemos quedarnos y seguir con el “resto” del cultivo, para adelante en el tiempo, hasta el final del ciclo. Dependiendo del cultivo y el estadio fenológico del mismo al momento del evento y del comportamiento climático posterior al evento, el cultivo tendrá más o menos capacidad compensatoria del daño sufrido, estimado en tablas que se traducen en un daño final combinando la posible evolución de estos parámetros, en el rendimiento final del producto a obtenible. Quizá a veces debamos realizar alguna medida de manejo a efectos de reparar y minimizar las pérdidas ocasionadas en el evento, como por ejemplo: re fertilizaciones, podas, raleos, entre otros posibles.

El desarrollo de seguros de rendimiento y de precios, precisan de una base de información histórica, que permitan proyectar la estabilidad y riesgo de ambos ítems, y están en permanente estudio y demanda. Para esto es sumamente importante el registro sistematizado de las tareas realizadas en cada cultivo, fecha de cada estado fenológico, y resultado final del mismo.

Más allá de los avatares de cada año particular, el asesoramiento del Ingeniero Agrónomo y su presencia, al momento de la evaluación del siniestro, respaldando la información brindada, el registro de los eventos de la actividad, resulta en una cantidad de información objetiva, de calidad y profesionalmente respaldada, es de gran ayuda al momento de la evaluación del siniestro ocurrido. (Diario El Pueblo de Salto).

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