20 de Enero de 2021
Máx. Min.
Actualidad 05 de Diciembre de 2020

USU propuso medidas para mejorar el acceso a la tierra

El planteamiento del movimiento Un Solo Uruguay dirigido al Instituto de Colonización presenta “dos líneas de trabajo: los colonos arrendatarios y/o promitentes compradores y los fideicomisos para compradores”.

Actualidad 05 de Diciembre de 2020

USU propuso medidas para mejorar el acceso a la tierra

El planteamiento del movimiento Un Solo Uruguay dirigido al Instituto de Colonización presenta “dos líneas de trabajo: los colonos arrendatarios y/o promitentes compradores y los fideicomisos para compradores”.

Hébert Dell’Onte Larrosa – Montevideo – TodoElCampo – El movimiento Un Solo Uruguay se pronunció a través de un documento sobre la necesidad de facilitar el acceso a la tierra y propone que el Instituto Nacional de Colonización trabaje en base a dos líneas: la de los “colonos arrendatarios y/o promitentes compradores” y los “fideicomisos para com

pradores, cada una de las herramientas con sus características y formas de gestión diferentes y particulares”. En tanto se avanza en esas líneas el movimiento enumera 9 medidas para aplicación “inmediata” por parte de Colonización, algunas de ellas son “dejar sin efecto el aumento de rentas planteadas” para este año; “dejar sin efecto el ajuste de remuneraciones para secretarias y asesores del directorio”; “suspender lanzamientos”; priorizar a los hijos de los colonos como “herederos naturales”; y dar “valor al saber técnico”.

El documento consta de una introducción en que plantea, con una visión general, la situación del campo. Somos un país agroexportador, pero tenemos uno de “los porcentajes más bajos de población rural (en torno al 4%) a nivel mundial, con una caída significativa en este guarismo durante los últimos 15 años”, dice, y lamenta el discurso dominante sobre los productores no se condice que la realidad.

QUE LOS URUGUAYOS QUE QUIERAN “VOLVER O EMPEZAR A VIVIR EN Y DEL CAMPO, PUEDAN CUMPLIRLO”.

“Uruguay como país agroexportador necesita entrar en una nueva etapa del vínculo campo-ciudad y gobierno-productor”, afirma Un Solo Uruguay (USU) que procura que nuestro país cambie el vínculo que ha tenido con la tierra en los últimos 40 años.

“En las últimas 4 décadas, el agro uruguayo se ha caracterizado por la concentración y extranjerización de la tierra”, pero a partir de “los últimos año” se ha dado “un enfrentamiento discursivo tratando de mostrar a los productores como orientales a los cuales no les importa el destino del país, sino solo su bolsillo propio, a cualquier costo”.

Ese es un discurso que está “lejos de la realidad” porque históricamente Uruguay “ha basado su tejido productivo rural en un entramado de pequeños y medianos productores, los cuales se han visto obligados a abandonar el campo a razón de 3 productores por día en largos periodos de la historia reciente”.

Y con los productores, también “se han ido perdiendo decenas de miles de puestos de trabajo, migración hacia los cinturones de pobreza de ciudades y pueblos y la pérdida constante del capital cultural que implica el saber hacer en el agro”.

Tenemos una economía que depende de la agroexportación, sin embargo “nuestro país tiene uno de los porcentajes más bajos de población rural (en torno al 4%) a nivel mundial, con una caída significativa en este guarismo durante los últimos 15 años”.

Con tales consideraciones como base, el documento de USU plantea “medidas que permitan comenzar a revertir esta realidad, permitiendo que muchos uruguayos que pretenden volver o empezar a vivir en y del campo puedan cumplirlo, al entender, además, que es una necesidad para el país en cuanto a la sostenibilidad económica, social y ambiental de lo que será por muchas más décadas el principal motor de la economía nacional”.

GENERAR HERRAMIENTAS PARA EL ACCESO A LA TIERRA.

Entrando en el tema del acceso a la tierra, reclama que se generen “herramientas financieras que potencien la posibilidad de que los uruguayos puedan acceder a tierras” en contraste con “inversores extranjeros, multinacionales o grandes capitales que usan a la tierra como una forma de fijar y asegurar su capital sin pensar en el desarrollo nacional”.

Para eso “ya existe un fondo fijado por ley” que es de U$S 30 millones que se asignan al Instituto Nacional de Colonización (INC) “para la compra de tierras y su posterior asignación a colonos bajo la modalidad de arrendatarios o promitentes compradores”.

Esos son “fondos importantes” pero “se entiende necesario también generar fideicomisos que pueden ser con fondos nacionales o extranjeros para la compra de tierras y su asignación posterior bajo la modalidad de compra a uruguayos con plazos de repago de entre 30 y 50 años que puedan, además, pasar de una generación a otra sin trabas legales o normativas”, expresa USU.

De esa forma se podrá “comenzar el repoblamiento de la campaña, con la generación de nuevas unidades productivas que generarán empleos de calidad y arraigarán familias en el medio rural tan despoblado en la actualidad”.

Para eso el INC debería tener “dos líneas de trabajo: los colonos arrendatarios y/o promitentes compradores y los fideicomisos para compradores, cada una de las herramientas con sus características y formas de gestión diferentes y particulares”.

EL “ROL FUNDAMENTAL” INSTITUTO NACIONAL DE COLONIZACIÓN.

Para USU el INC “juega un rol fundamental por ser el organismo designado para la gestión de U$S 30 millones anuales acumulativos” que pertenecen a todos los uruguayos y que tendrían que tener el “objetivo principal la generación de unidades productivas aisladas o como colonias que sean generadoras de mano de obra”, y deberán desarrollar rubros que generen mano de obra como son la lechería, granja, hortifruticultura y ovinos.

“Esta propuesta no es más que retomar el espíritu de la ley de colonización” y apunta al “trabajo en conjunto con otros organismos del Estado” como por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Banco República o el Instituto Nacional de la Leche, entre otros.

LAS MEDIDAS “INMEDIATAS” PARA EL INC.

USU propone un conjunto de medida para adoptar “forma inmediata” las que buscan “revertir la situación actual” y corregir que “muchas de las medidas adoptadas por el Directorio van en sentido contrario al espíritu de la propuesta”.

Las medidas planteadas son las siguientes:

1) Dejar sin efecto el aumento de rentas planteadas en el 2020 que van desde el 25 al 40%, ajustando las mismas por IPC durante los próximos 2 años hasta evaluar una alternativa que no comprometa la subsistencia de los actuales colonos.

2) Dejar sin efecto el ajuste de remuneraciones para secretarias y asesores del directorio resueltos el 1 y 29 de julio del presente año, volviendo a los valores previos ajustados por IPC. Esto como una señal más que necesaria para mostrar austeridad en la gestión y que el centro del INC son sus colonos.

3) Dada la conflictividad existente en varias regionales entre los funcionarios locales y los colonos, priorizar el buen entendimiento, cambiando los regionales que sean necesarios a nuevos destinos para mejorar las zonas conflictivas.

4) Suspender todos los lanzamientos y procesos de desalojo existentes hasta que el directorio tome contacto directo con cada situación y se pueda reevaluar la pertinencia o no de los actos administrativos iniciados durante los períodos anteriores.

5) La situación que vive el sector agropecuario, producto de los altos costos y la baja competitividad amerita eliminar las multas y moras ante los atrasos existentes en el pago de rentas, volviendo a replantear el pago únicamente de lo adeudado originalmente, en un plan de repago acordado entre las partes, el cual deberá ser cumplido a rajatabla por los colonos afectados.

6) Poner en vigencia el artículo de la Ley 11.029 que expresa la posibilidad de que el colono pueda forestar al menos un 5% del área en explotación, la cual sirva como garantía del colono y del INC.

7) Definir de forma urgente que todos los regionales y técnicos extensionistas concentren su tarea en la revisión, evaluación y apoyo de los sistemas productivos que muestran dificultades en el pago de las rentas para ayudar a viabilizar los mismos.

8) Priorizar a los hijos de colonos que tienen el saber hacer como herederos naturales de las fracciones que eran explotadas por la familia o para nuevas fracciones, aunque su familia siga trabajando en la fracción original.

9) Volver a darle valor al saber técnico como uno de los criterios para asignar fracciones, cumpliendo de esta manera con parte de los cometidos de la ley de colonización que es la de incorporar tecnología en el agro.

 

 

Compartir en: