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Política 24 de Febrero de 2014

Prima de Jorge Drexler expone su clara visión sobre lo que sucede en Venezuela

Es oportuno destacar lo que Serrano Abella comentó en Twitter: "Estoy conmovido, realmente conmovido: acabo de leer la carta de la prima de Jorge Drexler, sobre Venezuela. ¿Qué nos está pasando?", se preguntó el periodista.

Política 24 de Febrero de 2014

Prima de Jorge Drexler expone su clara visión sobre lo que sucede en Venezuela

Es oportuno destacar lo que Serrano Abella comentó en Twitter: "Estoy conmovido, realmente conmovido: acabo de leer la carta de la prima de Jorge Drexler, sobre Venezuela. ¿Qué nos está pasando?", se preguntó el periodista.

Montevideo-Hébert Dell’Onte Larrosa/TodoElCampo – Jorge Drexler, el compatriota músico reconocido internacionalmente, mucho más en el exterior que en nuestro país, publicó en su blog una carta de una prima suya hija de uruguayos que se radicaron en el país caribeño huyendo a ese país a causa de la dictadura que en 1973 se instaló en Uruguay.

Drexler presenta la carta como de “de mi prima venezolana (hija de exiliados políticos de la dictadura uruguaya) en la cual nos explica a la familia la grave situación en Venezuela en estos días”, y agrega: “Recomiendo su lectura”.

Seguramente la carta como tal no tiene título, pero Drexler la ha llamado “Solos” evocando el sentimiento que experimentan los venezolanos.

La misiva llegó a la redacción de TodoElCampo a través de Twitter que publicara el periodista y escritor Leonardo Haberkorn (‏@leohaberkorn), pero además es oportuno destacar lo que Serrano Abella comentó, también a través de su cuenta de Twitter (‏@SerranoAbella): “Estoy conmovido, realmente conmovido: acabo de leer la carta de la prima de Jorge Drexler, sobre Venezuela. ¿Qué nos está pasando?”, se preguntó el periodista.

 Alejandra Melfo nació en Uruguay pero ha vivido y vive en Venezuela. En su carta explica a a su primo, Jorge Drexler,  las razones que la llevaron a para participar en las marchas en Venezuela: “Salí porque si mi padre estuviera vivo, habría salido conmigo del brazo con los estudiantes”, afirmó.

La carta comienza cuestionando al gobierno de los hermanos Fidel y Raúl Castro en Cuba, refiriéndose a una fotografía en la que aparecen varias personas “junto al designado heredero de la monarquía cubana”. Al ver la foto “me acordé” de la militante opositora a Casto, “Yoani Sánchez”, la cual ha sufrido la persecución de la dictadura cubana “por andar escribiendo en un blog”. Y agrega: “Yo cuando pienso en los cubanos siempre termino diciéndome lo mismo: solos, los dejamos solos”.

En el párrafo siguiente Alejandra Melfo se ocupa de la situación venezolana: “Claro que yo no iba a protestar, no porque no sobren razones, sino porque me parecía que se estaba llamando a tumbar el gobierno”.

Pero “entonces fue cuando otra vez, otra muchacha de la universidad en el Táchira fue atacada por unos malandros en pleno día, estuvo a punto de convertirse en otra de las decenas de miles de personas asesinadas por año en Venezuela (las cifras son oficiales), y los muchachos dijeron basta. Y salieron, protestaron”.

A muchos de esos jóvenes los “mandaron, sin proceso alguno, directamente a la cárcel de Coro (…) en una de esas demostraciones del surrealismo venezolano a las que nos hemos acostumbrado últimamente, los presos hicieron una protesta violenta y dijeron que esos muchachos no podían entrar en la cárcel, aquí solo hay criminales, dijeron, los estudiantes no deben estar” allí.

“Así empezó todo”, subraya. Recuerda que Leopoldo López llamó a marchar, pero ella “tampoco iba a ir, no me gusta nada Leopoldo López, aunque tengamos enemigos comunes, y pienso que Henrique Capriles tenía mucha razón y mucho valor en llamar a que no se saliera a descargar la frustración sin ton ni son, arriesgando la vida de los estudiantes”, argumentó la prima de Drexler.

“Pero resultó que la noche anterior a la marcha salieron con más fuerza que nunca los llamados ‘colectivos’” que “en Mérida se llaman Tupamaros”, grupos que “todos conocemos. Tienen motos, andan de a dos. El de atrás lleva el arma. Se cubren la cara. La mayoría viven en unos edificios que antes eran residencias de estudiantes, y donde ahora la policía no entra. Tienen también un ‘brazo civil’ (…) que participa en las elecciones”.

“Esa tarde salieron, rompieron las puertas de un edificio donde viven varios amigos míos, entraron con las motos. Disparando”. Y así sucedió “en varios edificios donde viven estudiantes que salen a protestar siempre. Se pasearon por la ciudad, y las ‘ballenas’ anti disturbios de la policía venían detrás de ellos apoyando. El patrón se ha repetido en todos estos días de manifestaciones en todo el país: sueltan a los colectivos adelante, con las motos, armados, y la guardia nacional viene atrás”, denuncia.

“Lo que pasa es que yo vivo aquí en Mérida y eso no lo vi en una foto de Twitter: lo vi”, remarcó Melfo, que agrega: “Por eso yo fui a la marcha, vestida de blanco como todos. No porque hay una conspiración del imperio para tumbar a Maduro en la que yo participo, ni porque me convencieron con un folletito de la Cia de dejar de ser la hija de un exiliado político de la dictadura uruguaya para convertirme en una fascista de la ultraderecha, para usar el término con que me llama nuestro presidente”.

Reconoce su temor: “Salí, con miedo eso sí porque las balas no me gustan, a decirles a los criminales de las motos que la ciudad no es de ellos, es nuestra, que podemos caminar por sus calles cuando queremos, que no pueden decirnos con sus motos y sus pistolas adónde no ir. Salí porque si mi padre estuviera vivo, habría salido conmigo del brazo con los estudiantes”.

Y su presencia en la marcha fue algo “hermoso, y cantamos, y se nos unió toda la ciudad en la manifestación más grande que se había visto hasta entonces”. Pero “vino la noche, y de nuevo salieron las motos. Me llamó una amiga, atrincherada en su apartamento: vienen los “tupas”, y la policía los protege”, narra al tiempo que se pregunta con impotencia: “¿Y quién nos defiende a nosotros?”.

En la extensa carta cuanta por qué el grupo de violentos se llaman Tupamaros: “Los tupas no escogieron el nombre por casualidad” sino porque su mención tiene una connotación romántica: “Usted dice tupamaro, y ellos piensan en los torturados de la dictadura uruguaya, no en los muchachos que salieron ayer mostrando las heridas que la Guardia Nacional Bolivariana les hizo cuando los detuvo. Son el tipo de gente que si usted le dice guerrillero, ellos piensan en un joven buenmozo de barbita con una boina negra y su estrellita blanca, no en un anciano narcotraficante colombiano sin escrúpulos que es capaz de secuestrar niños para llevarlos a pelear a la selva”.

Los tupamaros “son el tipo de gente que piensa que Chávez nacionalizó el petróleo venezolano y nunca se fijaron en la fecha. Son gente a la que usted les dice que los políticos venezolanos de oposición no salen en ninguna televisión venezolana desde hace meses porque está prohibido, y dicen: ‘ah, pero…’ Y uno sabe que si mañana en su país prohibieran aparecer a los políticos de oposición, se indignarían. Que no estarían contentos si supieran que la tercera parte de los ministros de su país son militares, que oficialmente no hay separación de Poderes, que el jefe del ejército juró que la oposición jamás ganaría una elección en este país, que la presidenta del Consejo Nacional Electoral celebra todos los años el aniversario del golpe de estado que quiso dar Chávez, y me paro porque la lista es larga”, señala.

Lo que está ocurriendo en las calles de Venezuela es una tragedia, afirma: “En este momento en las calles de Venezuela está ocurriendo una tragedia. No es que hay disturbios y la policía antimotines dispara bombas lacrimógenas y muere alguno, no es eso, que lamentablemente pasa en todo el mundo a cada rato. Es que hay grupos armados financiados por el Estado, disparando y matando”, a esa situación se suma “una censura informativa total”.

“Debería bastar que se supiera eso, debería bastar saber que en Táchira cortaron Internet y sobrevuelan las ciudades aviones de guerra, que cerraron las emisoras de cable que daban noticias, debería bastar saber que están atacando a los periodistas, que hay estudiantes muertos, para que el intelectual de izquierda levante por fin los ojos de su enésima edición de ‘Las venas abiertas de América Latina’ y mire alrededor, descubra que el siglo es el 21, que el muro de Berlín cayó, que los muchachos de la Sierra Maestra envejecieron y ahora no dejan a sus nietos gobernar, ni escribir un periódico nuevo, ni salir de su país, ni fundar un partido político, ni gritar abajo el gobierno”, reflexionó.

Y continúa en su señalamiento al gobierno de Nicolás Maduro: “Si en Venezuela no hay ni pan ni medicinas ni leche no es porque Obama está conspirando día y noche contra nosotros”; sino que “somos perfectamente capaces de hundir económicamente un país sin ayuda de ninguna transnacional imperialista”.

Y en el siguiente renglón realiza una afirmación que si mencionarlo involucra a Uruguay: “La gente aquí piensa que los gobiernos latinoamericanos no dicen nada ante las atrocidades de este momento en Venezuela porque tienen intereses económicos”, pero Melfo aclara su posición al respecto: “Yo pienso que no, yo pienso que es por la misma razón por la que se sacaron la foto aquella: porque viven en el siglo pasado”.

“Sí, Maduro dice que yo soy una fascista violenta de la ultraderecha que está en una conspiración internacional para tumbar su gobierno. Que lo diga. Yo mañana vuelvo a salir con los muchachos, a exigir al gobierno que desarme a los colectivos, a decir que las calles son nuestras, a recordar a la estudiante que murió con una bala en la nuca, a darle fuerza a la otra que perdió un ojo. Y saldré con el mismísimo exacto orgullo, inocencia y alegría con que salen todos los estudiantes de América Latina a gritar viva la U, viva la Universidad, muera la bo, muera la bota militar”, anuncia.

Los interesados en seguir los comentarios y publicaciones de Jorge Drexler, ir al blog drexlerjorge.tumblr.com.

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