20 de Noviembre de 2017
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Ovinos 14 de Noviembre de 2017

No podemos volver a equivocarnos

Horacio Jaume –Deberían ser reconocidos, ahora que los “vientos” están cambiando para el rubro ovino, aquellos productores que se mantuvieron firmes desafiando los malos momentos y “leyendo” los mercados externos para seguir compitiendo.

Ovinos 14 de Noviembre de 2017

No podemos volver a equivocarnos

Horacio Jaume –Deberían ser reconocidos, ahora que los “vientos” están cambiando para el rubro ovino, aquellos productores que se mantuvieron firmes desafiando los malos momentos y “leyendo” los mercados externos para seguir compitiendo.

Montevideo – Horacio Jaume – TodoElCampo - No podemos volver a equivocarnos, debemos aprender de nuestros propios errores, aprovechar el tiempo; las cosas pasan demasiado rápido y hemos estado demasiado quietos. Estos son los puntos que debemos tener en cuenta frente a determinadas circunstancias. El sector ovino, luego de muchos años de ostracismo, empieza a tener señales más alentadoras. En esa etapa tan oscura para el sector, nuestro país pasó de tener 27 millones de cabezas a tan solo seis o siete millones,  y la oveja paso de ser nuestro mayor producto de exportación, a ser vista como algo poco tentador. No fue culpa de las ovejas, sino de quienes manejaron el rubro, que no supieron insertarla en la nueva realidad.

En estos días partió el primer embarque de carne ovina con hueso a los EEUU, y se vendió localmente un lote de lana fina en más de 12 dólares. No nos podemos volver a equivocar ignorando lo que dicen los mercados, ni tratando de imponer nuestro criterio, o lo que es peor, defendiendo determinados intereses, que cualquiera tendrá derecho a hacerlo, pero no cuando el interés general es otro.

Durante todo ese periodo de noticas poco alentadoras, hay productores que podíamos llamarlos ovejeros de ley. Estos interpretaron la situación y se dieron cuenta que la herramienta seguía sirviendo, pero que estaba mal usada. Si bien se podía producir lana, esta tenía que ser fina y Uruguay la importaba.

Nace entonces el CRILU, en Artigas, en oportunidad de realizarse un foro sobre basalto superficial, del que participaron el presidente de entonces, Jorge Batlle, la Sociedad de Criadores de Merino Australiano (SCMU), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), Central Lanera Uruguaya (CLU) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Los especialistas hablaron, la producción cumplió y la industria fue fundamental. No se llamó a todos los productores, sino que  los que quisieron se arrimaron, apostaron y aportaron, no se podía fallar.

Actualmente hay otro panorama, el rubro se ve diferente. Frente a esta situación aparecen iniciativas, no dudo que con la mejor de las intenciones tratando de viabilizar la situación; los proyectos para posteriormente convertirse en leyes que  permitan la puesta en práctica de esas ideas. Hasta ahora, el mismo camino que se ha elegido es el de acercar esas ideas al sector productor, tratando de convencerlo primero, para capacitarlos después e invirtiendo en ellos.

¿Quiénes son los grandes olvidados en estos casos? ¿No serán aquellos que aguantaron todo el temporal y que llegaron a la conclusión que debían seguir los mercados y que alguien les estaba cantando errado? A ellos no les regalen nada, hágansela más fácil, ellos saben que tienen que ir rápido para poner la máquina en marcha; ya trabajan con parideras y cruzas, hacen súper fino, y saben que más de la mitad de la calidad de un animal entra por la boca. Si alguien se queja del porqué se les hace más fácil a ellos, la respuesta seria sencilla: si quieren demuestren solamente la mitad de lo que los otros han logrado, y se les otorgará el doble.

Basta de justificar los injustificable y tratar de convencer a la gente por el dinero

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