21 de Febrero de 2019
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Agricultura 08 de Noviembre de 2018

La agricultura y la soja dieron calidad de vida a los indígenas de Mato Groso

La soja es una salida de la miseria y la prostitución, describió Zunizakaê. “Lo veo aquí como una salida para los pueblos indígenas en Brasil que viven la miseria, la prostitución y el negocio de las drogas dentro de su territorio”.

Agricultura 08 de Noviembre de 2018

La agricultura y la soja dieron calidad de vida a los indígenas de Mato Groso

La soja es una salida de la miseria y la prostitución, describió Zunizakaê. “Lo veo aquí como una salida para los pueblos indígenas en Brasil que viven la miseria, la prostitución y el negocio de las drogas dentro de su territorio”.

Mato Groso, Brasil – TodoElCampo – La soja salva a los indios de Mato Groso (MT) que han adoptado el cultivo. El cultivo trabajado en forma cooperativa puede rendir R$ 6 millones por año y los indígenas dicen que la agricultura trajo calidad de vida a la aldea.

En la aldea Bacaval, ubicada en el municipio de Sapezal (MT) registra 3.000 indios de las etnias pareci, manoki y nambikwara, para ellos la  cosecha sojera 2018/2019 entró a la historia local.

Hace 15 años los indígenas producían soja en asociación con agricultores de la región, pero, con el fin del contrato esta temporada asumirán el control total de los cultivos esta temporada, formando una cooperativa. El modelo es considerado pionero en el estado y puede garantizar ingresos anuales de R$ 6 millones, informó Canal Rural.

El gerente técnico del grupo Arnaldo Zunizakaê destacó la producción de los indígenas: “Fuimos preparados para eso. Hemos invertido en capacitación. No cabe duda de que el trabajo está siendo bien hecho, y va a producir con la misma calidad de antes”, dijo.

Ante la dificultad de que nos indígenas no tienen acceso al crédito, dos socios continuarán dando soporte, financiando las aplicaciones y suministrando insumos. El presidente de la cooperativa Ronaldo Zokezomaiake dijo que se realizó un “comodato” el que es de “bajo costo”.

17.500 HECTÁREAS PARA LA SOJA.

De 1,5 millones de hectáreas ocupadas por los nativos, cerca de 17.500 se usan para sembrar soja. Este año, el área será un poco menor: 12 mil hectáreas, separadas en cuatro unidades. La plantación con cultivares que no han sido modificados genéticamente, y son protegidos utilizando métodos biológicos.

LA PRODUCCIÓN CON MAQUINARIA Y TECNOLOGÍA AVANZADA.

El trabajo de campo es igual al de cualquier establecimiento. Zunizakaê señaló a Canal Rural que la aldea posee maquinarias de calidad y tecnología de última generación.

La soja es una salida de la miseria y la prostitución, describió Zunizakaê. “Lo veo aquí como una salida para los pueblos indígenas en Brasil que viven la miseria, la prostitución y el negocio de las drogas dentro de su territorio”.

(Con datos de artículo de Peter Silvestre/Canal Rural; foto Canal Rural).

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