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Actualidad 23 de Agosto de 2017

Ignacio Buffa: La problemática de invertir en un sector endeudado

El endeudamiento del sector agropecuario se encuentra en U$S 2.300 millones, lo que representa un 80 % del Producto Bruto Agropecuario; además, la morosidad con la banca asciende a U$S 150 millones

Actualidad 23 de Agosto de 2017

Ignacio Buffa: La problemática de invertir en un sector endeudado

El endeudamiento del sector agropecuario se encuentra en U$S 2.300 millones, lo que representa un 80 % del Producto Bruto Agropecuario; además, la morosidad con la banca asciende a U$S 150 millones

Paysandú – TodoElCampo- En el mismo sector agropecuario que está fuertemente endeudado y aumenta sus tasas morosidad, algo impensado en otro momento, es necesario realizar inversiones que permitan el desarrollo, aseguró Ignacio Buffa, docente de Facultad de Agronomía y consultor en sistemas productivos en la Consultora Apeo, en diálogo con el periodista Luis Silva, de Radio Tabaré (Salto).

Durante la 19° Jornada de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), Buffa se explayó sobre la necesidad de invertir en tecnología para lograr mayores resultados productivos. No obstante ello, “las dificultades de financiamiento están arriba de la mesa y pueden limitar el desarrollo”, aseguró. A modo de ejemplo, se refirió al inminente pasaje de muchas áreas sojeras a pasturas, por un esquema de agricultura contínua desgastado en algunas regiones.

Informó que un número importante de propuestas tecnológicas en ese sentido necesitan una fuerte inversión, tanto en pasturas como en ganado, por lo que los guarismos no bajan de los U$S 1.000 y U$S 1.200 por hectárea.

Para Buffa, dichos números se presentan en un momento donde el endeudamiento del agro se encuentra en U$S 2.300 millones, lo que representa un 80 % del Producto Bruto Agropecuario. "Es mucha plata”, sostuvo y agregó: “la mitad de ese endeudamiento corresponde a sistemas ganaderos o mixtos”.

Como si ello fuera poco, ante altos endeudamientos también aumentó la morosidad con la banca, en el entorno de los U$S 150 millones. El 70 % de ella corresponde a los agentes que están involucrados al pasaje de la soja a las pasturas.

AL MENOS DE TRES AÑOS SIN GANANCIAS

Por otro lado, el consultor en sistemas productivos aseguró que la ingeniería del pasaje de un predio sojero a pasturas es compleja, y no se puede pensar en un proceso menor a tres años, donde “el productor tiene que poner plata sin recibir nada a cambio”.

También aclaró que los números pueden variar. Si se trata de un establecimiento donde ya existe la ganadería, se puede generar un financiamiento alternativo con algún eslabón siguiente de la cadena. Por ejemplo, comentó que “quizás un frigorífico financie la pastura a cambio de entregarle el ganado. Si no tenés el dinero y querés comenzar la pastura, vas a tener que encontrar la forma de arreglo de negocios diferente”.

El especialista suma al análisis un nuevo factor y es el incremento de 100 mil hectáreas de pasturas que la División Contralor de Semovientes (DICOSE) marcó en 2016 marcó. Ello incurre en la operativa y, si se genera una oferta de pastura adicional, “obviamente eso toca la oferta y la demanda, y es muy posible encontrar cambios en los precios”, reflexionó.

UNA POSIBILIDAD

Consultado por si el ovino puede ser una posibilidad en dichos predios, Buffa reconoció que es “más que vigente”. De todas formas, indicó que debe tener una operativa que permita, en un predio de 400 hectáreas, por ejemplo, una carga adecuada de corderos pesados al segundo año. Sostuvo que para ello existe poca oferta, pero quien pueda y quiera hacerlo, es válido. Sin embargo, comentó que en ese sentido hay poca oferta, ya que es un rubro que tiene una dinámica diferente al vacuno en cuanto a la gestión de los recursos.

UN BUEN DIAGNÓSTICO

Ante la ausencia de financiamiento y la problemática que representa tres años seguidos de resultados económicos exiguos, el consultor sostuvo que el diagnóstico de situación que se debe realizar con seriedad. “Me parece que no está muy bien diagnosticado que el sector agropecuario pasó por un muy buen momento que hoy no está, los resultados ya no son los que eran antes, y creo que eso todavía no ha entrado en caja. Son luces amarillas que se encienden y que exigen diagnosticar bien lo que está sucediendo, pero para tomar acciones y no para quedarnos en el inmovilismo”.

Por otro lado, argumentó que los productores deben buscar la forma de reducir los costos energéticos y de gasoil. Apuntó que es responsabilidad del empresario hacerlo, el “tomar acciones no se puede delegar (...) tiene que tomar riesgo y cambiar las cosas que tiene que cambiar para mejorar”. Las que no corresponden al productor, le incumbirán al país.

Producción: Luis Silva

Redacción: Damián Musso Sosa.

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