21 de Julio de 2017
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Actualidad 06 de Agosto de 2013

Ríe el narcotráfico

Javier García: "Antes éramos líderes por la democracia, la igualdad y por el nivel de la escuela, ahora por una ley que muchos que la aplauden desde afuera no la quieren para sus países".

Actualidad 06 de Agosto de 2013

Ríe el narcotráfico

Javier García: "Antes éramos líderes por la democracia, la igualdad y por el nivel de la escuela, ahora por una ley que muchos que la aplauden desde afuera no la quieren para sus países".

Javier García/TodoElCampo – Pocas veces ocupamos los titulares del mundo, antes por ser la “Suiza de América”, ahora por legalizar la marihuana. El cambio no es menor, antes éramos líderes por la democracia, la igualdad y por el nivel de la escuela, ahora por una ley que muchos que la aplauden desde afuera no la quieren para sus países. No aparecen titulares por el mundo que digan que Uruguay logra que su escuela pública sea un modelo de igualdad, todo lo contrario. 

La mayoría de las familias sufren la falta de posibilidades que da la educación y mientras esto sucede el gobierno que gozó de los beneficios de una economía próspera, construye una agenda de debates que ocupa las primeras planas en el mundo pero que no figura ni en las primeras 20 urgencias de la familia uruguaya. Empujados por un oficialismo arropado en sus mayorías absolutas mientras sufrimos la inseguridad, la mala educación y una salud que es noticia no por sus avances sino por sus retrocesos como el aumento de la mortalidad infantil, el gobierno legaliza la marihuana.

Nuestro presidente irá a las Naciones Unidas a explicar porqué esta improvisación se hizo ley, y en un nuevo papel de intermediador en conflictos internacionales mediará entre el gobierno colombiano y las Farc, pero sin quitarle importancia a lo que pasa afuera, ¿y lo que pasa aquí?

Tan alto grado de improvisación empieza a dar luz cuando, aún sin que sea ley, ya hay dudas de su aplicación. El Estado uruguayo no es que no pueda regular la producción y la venta de marihuana, no puede regular el tránsito ni hacer funcionar bien un hospital o un liceo como para que pueda controlar cuántas plantas tiene una persona, ni cuántas gramos compró y si los compró o los hizo comprar para vender clandestino y pasarse a narcotraficar al menudeo. ¿Quién verificará que quien tiene plantas según la ley en verdad las tiene para sí o para vender a otro que regentea un sistema de supuestos cultivadores individuales?

Es de tal ingenuidad que si no fuera porque lo que se abre es la banalización del consumo y el acceso a las drogas daría para reírse, pero no es de risa porque las drogas no son chiste.

Desde el exterior vinieron por aquí distintos personajes y organizaciones que vaya a saber financiados por quienes dieron charlas y hablaron a favor del gobierno. También hablaron a favor ex presidentes extranjeros que no hicieron en sus países cuando tenían poder lo que aquí aplauden. Ejercen todos ellos una especie de nuevo imperialismo ideológico, no cargando las cañoneras de antes, sino exportando experimentos desde países centrales y poderosos hacia otros que se ofrecen como banco de pruebas y se encandilan con aplausos en otro idioma.

Organizaciones desconocidas con alto financiamiento también desconocido pagaron avisos cuantiosos con un altruismo informativo sospechoso, poniendo plata para que se apruebe un proyecto que legaliza la droga y del cual la inmensa mayoría del país está en contra. Muy llamativo si no fuera por la aparición de esta nueva forma de influir en gobiernos que son algunas Ong y organismos internacionales que manejan fondos millonarios y que impulsan medidas, financian seminarios y viajes para que países chicos con gobiernos débiles se presten a ser bancos de prueba contra la voluntad de su gente. Más sutil, aunque igual de poderoso, es esta otra forma de imperialismo de moderno.

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