15 de Diciembre de 2017
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Actualidad 01 de Mayo de 2013

Montevideo sin excusas

Javier García: "La matemática nos enseña que 70 es más que 30, sin embargo en la capital del país el 30% es el que gobierna con el disgusto del resto. No es antidemocrático, son las reglas de juego: la mayoría vota dividida".

Actualidad 01 de Mayo de 2013

Montevideo sin excusas

Javier García: "La matemática nos enseña que 70 es más que 30, sin embargo en la capital del país el 30% es el que gobierna con el disgusto del resto. No es antidemocrático, son las reglas de juego: la mayoría vota dividida".

Javier García/Todoelcampo – La matemática nos enseña que 70 es más que 30, sin embargo en la capital del país el 30% es el que gobierna con el disgusto del resto. No es antidemocrático, es simplemente las reglas de juego electoral: la mayoría vota dividida.

Esa mayoría no es sólo blanca y colorada, es una mayoría que integran también muchos frenteamplistas, independientes y sin partido. No quiere decir que cambien el voto en lo nacional, pero no comparten la burocratización política del FA que olvidó la gestión de la Intendencia y no quieren 5 años más de lo mismo.

Desde hace un buen tiempo distintas personas y sectores venimos proponiendo un sistema que permita que la matemática coincida con la política y entonces 70 vuelva a ser más que 30 y por lo tanto sea mayoría. En lo personal lo más transparente nos parece el balotaje, ya se usa en lo nacional y no comprendemos salvo por cuestiones de conveniencia política ocasional como un sistema electoral se considera bueno para lo nacional y sin embargo no para lo departamental.

Es transparente y nadie debe abdicar de su partido ya que vota y luego decide en virtud de quien pasa a la segunda vuelta. Para que esto sea posible se requiere una reforma constitucional. Es obvio que a un año de las elecciones no hay viabilidad para hacerla. Cuando lo propusimos en 2011 sí era posible, pero primó otra visión.

En el Partido Nacional desde la semana pasada quienes se oponían a buscar fórmulas de acuerdo ahora lo apoyan. Bien por el cambio. En el Partido Colorado también hay apoyo, la Unión Cívica la respalda, y sectores independientes también. No sé si todo eso suma 70%, pero se acerca bastante y seguro es más que 30% que respalda el gobierno departamental actual.

Puede haber una duda y es si todos efectivamente quienes dicen públicamente que la apoyan, luego en los hechos la respaldan, porque hasta el momento y a más de un año de iniciadas las conversaciones entre el Partido Nacional y el Colorado no se ha avanzado mucho. Esta semana el diputado Lacalle Pou lanzó una idea, hasta ahora la única con nombre propio, usar la Unión Cívica.

Desde dirigentes que dicen apoyar se escucharon objeciones formales que impiden avanzar. Que hay obstáculos sin duda, pero lo que importa es la actitud: ¿se está para superarlos o para ponerlos e impedir? Por eso la duda que nos plantemos: todos quienes dicen querer una unión cívica en Montevideo para mejorar el departamento y gestionarlo bien, sinceramente lo quieren o están para cuidar sus chacras particulares.

Es legítima la duda y mucho más cuando a veces se piensa más en las candidaturas personales que en los proyectos colectivos. Es muy difícil avanzar en una propuesta si no hay sinceridad y voluntad real. Hasta ahora hay una sola idea con nombre y apellido: recurrir a un lema histórico cómo es la Unión Cívica, en un procedimiento rápido y posible.

Si hay otras ideas mejores, bienvenidas, pero a formularlas rápido y públicamente y salir de este atolladero de juego de la mosqueta dónde a pesar del discurso lo único concreto es la crítica. Se mueven los vasitos pero la pelota nunca aparece, es la mosqueta política. Es la hora de la sinceridad y de dejarse de discursos por Montevideo y críticas estériles al Frente Amplio sin hacer nada efectivo para cambiar.

No es un tema de nombres de lemas, eso son excusas funcionales a que todo siga igual. Montevideo se cae a pedazos. Hay que dejar los intereses menores.

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