26 de Mayo de 2017
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Actualidad 02 de Julio de 2013

La frazada se acorta

Javier García: Es increíble que mientras se anuncian nubes en el horizonte un festival de cargos políticos de confianza cobren todos los meses 50 millones de dólares por año.

Actualidad 02 de Julio de 2013

La frazada se acorta

Javier García: Es increíble que mientras se anuncian nubes en el horizonte un festival de cargos políticos de confianza cobren todos los meses 50 millones de dólares por año.

Javier García/TodoElCampo – Escuchar en las últimas horas a Mujica y Astori advirtiendo sobre los peligros en la economía y por boca del presidente decir que quiere evitar un “ajuste fiscal” al próximo gobierno es todo un hecho político que no puede pasar desapercibido.

La buena economía que abrigó al Uruguay en los últimos años desgraciadamente parece que se enfriará más rápido que tarde. Es obvio que no fue la mano milagrosa de ningún equipo económico que logró que nuestros productos primarios se vendieran y se pagaran como nunca. Las condiciones del mercado internacional estaban de nuestro lado y cuando sucede eso el crecimiento no lo detiene un gobierno a pesar de su inacción. La plata entra “a pesar” del gobierno.

El crecimiento a tasas asiáticas que se disparó después de la crisis del 2002 dio para camuflar la pobre gestión posterior. El problema no es lo que se hizo sino lo que se pudo haber hecho y se desaprovechó para asegurarnos un crecimiento sostenible a pesar de los ciclos económicos cambiantes.

El viento de hoy, que el presidente ya advierte que no es de cola, pero tampoco de frente, sí sopla mucho menos. De una economía superavitaria se pasó a otra deficitaria sin haber transformado nada de lo importante. Cuando entra dinero sin parar el déficit se disimula por un tiempo, pero cuando la economía frena, esto no se sostiene mucho rato.

El mismo FA que por boca de su elenco económico y del propio presidente advierte que no quiere heredarle un “ajuste fiscal” a su sucesor, es el mismo que acusaba a los demás gobiernos de hacerlos casi por antojo e insensibilidad neoliberal. Con naturalidad ahora habla Mujica del “ajuste fiscal”, quién lo ha visto y quién lo ve. De hecho la “apropiación indebida” y anunciada del exceso de Fonasa es ya un ajuste ilegal, que confirma la voluntad fiscalista y recaudadora de la reforma de la salud.

Los sindicatos de la enseñanza reclaman aumentos. Es increíble que en una economía que creció como no lo hacía en el último siglo haya docentes que ganan $ 13.000. No es por poca inversión sino por mala gestión. No es la cantidad del gasto sino la mala calidad de lo gastado.

Mientras los gurises no tienen clases en las escuelas y liceos y Mujica se pelea con los sindicatos y les habla del futuro comprometido, por atrás Antel construye un estadio con dineros tan públicos como los que se niegan. Resulta que las empresas públicas son autónomas para hacer lo que quieran con millones de todos, para ellas no hay “ajustes”, más que autónomas son soberanas e independientes no del gobierno sino del país.

Los bolsillos que pagan las cuentas son los mismos pero las manos que sacan la plata de esos bolsillos actúan con autonomía del interés general. Nadie asume el papel del “buen padre de familia”. Rechazamos que se ocupen escuelas y liceos y los chiquilines sean los que paguen el conflicto.

Pero también es increíble que mientras se anuncian nubes en el horizonte un festival de cargos políticos de confianza cobren sus contratos todos los meses y nos cuesten 50 millones de dólares por año y la presidente de Antel haga su campaña electoral con la plata que Mujica anuncia que va a faltar.

El ejemplo de austeridad personal que Mujica da no alcanza para evitar un “ajuste fiscal”, está bien su vida que es noticia en la prensa internacional. Pero mucho más efectivo sería que el austero sea el gobierno que preside y no solo él.

(Foto de Subrayado).

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