Forestal
Generando energía
09 de junio de 2012 Forestal

El Ing. Roberto Scoz, encargado de la División Forestal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó dijo que en Uruguay se están haciendo “trabajos” y “experiencias” para avanzar en el estudio y conocimiento de la biomasa, se trata de una actividad “posible” pero también “mucho más complicada”.

Entrevistado por Horacio Jaume y Estela Apollonio en el programa Diario Forestal (radio Rural), el técnico subrayó el problema de los costos, y remarcó el del transporte constituye “un cuello de botella importante”.

¿QUÉ ES LA BIOMASA? El Ing. Roberto Scoz comenzó explicando el concepto biomasa: “todo volumen de materia biológica que pueda producir energía en varios sentidos. La biomasa atreves de una caldera puede producir calor, puede producir energía agregándole una turbina, se puede tomar biomasa hacerla fermentar  y producir etanol”, precisó.

“En el caso de biomasa forestal lo más fácil es la electricidad y obviamente esta el calor, de hecho se usa madera para calefaccionarnos, en el caso de combustible no está descartado, se habla del etanol a partir de la madera pero el proceso es muy complejo ya que hay que deshacer la madera, llegar hasta la celulosa en una forma muy fina, no deja de ser una azúcar y de esa azúcar hacer alcohol, etanol, detalló Scoz.

“Si algún día Uruguay llega hacer uso de eso es prácticamente ‘llave en mano’, se están haciendo trabajos, experiencias, es posible pero es mucho mas complicado. Uno de los temas de este tipo de energía es que no se puede acumular, guardar, caso también la hidroeléctrica o la eólica”.

Pero en la biomasa “la madera tiene sus ventajas, cosechar de forma más continua, porque cuando estamos atados a ciclos biológicos, tipo el sorgo, el boniato es más difícil”, señaló, pero es una “ventaja no esta tan dependiente de esos ciclos”, agregó.

“Hay que diversificar la matriz energética para tener un piso diverso y seguro”, enfatizó el Ing. Scoz.

Puntualizó que “los forestales no aceptamos que se hable de sub productos o de residuos, ya que en definitiva es algo que produjo el árbol, salió de la tierra”.

VISIÓN DE LAS EMPRESAS. El profesional del INIA Tacuarembó dijo que por un lado está la necesidad de generar energía fruto “de la demanda de energía”, y por otro están los “residuos de la fase industrial”.

Sobre esos “residuos”, detalló que “un aserradero con buena tecnología anda en un 50% de rendimiento, quiere decir que sale medio metro cubico elaborado y el otro medio queda en aserrín, restos, bordes, costaneros, chips”.

“Si podemos aprovechar eso para generara energía es un buen atractivo. Pero está claro que las primeras ideas surgen para la cogeneración, esas industrias que ya traen la madera para su uso saben que la mitad de alguna forma va a sobrar o va a tener otro fin, esa cogeneración es la que más se desarrolla”.

“Uno de los desafíos que se ha planteado es producir biomasa a partir de que me abastezcan de la materia prima, se dé un raleo de un residuo industrial o de una forestación plantada netamente con fines energéticos, el desconocimiento  de algunas tecnologías para producir materia prima es importante e INIA está dispuesta a tapar ese hueco”, enfatizó.

COSTOS. Otros de los temas abordados por el Ing. Scoz es el de los costos.

Al respecto enumeró  la  “logística en el monte”, la “cosecha”, “el transporte” al que definió como “el cuello de botella de producir energía por biomasa” debido a que “al final de la cadena hay un precio fijo”. “Es importante evaluar esta posibilidad por lo volúmenes de madera que van haber especialmente en el norte y que no es madera cautiva”, agregó.

“Hay tres emprendimientos grandes que están interesados” y que poseen como valor “la experiencia de otros países”, adelantó.

Remarcó la importancia de “cuantificar la cantidad de  madera, en forma de volumen o en forma de producto, y en forma de localización, en tiempo y en espacio, qué cantidad de madera va haber, especialmente aquella madera que no es cautiva o sea que no tiene destino definido”.

“Estamos hablando de empresas que producen de 30 a 40 megas cuando se dedican a producir en exclusiva, la de cogeneración producen 6,8 o 10 megas”. Con “10 mega se puede abastecer a todo Tacuarembó”, ejemplificó el Ing. Roberto Scoz.

“Pero deben haber acuerdos de abastecimientos para esas empresas, y ahí surge la pregunta de cómo hacer que la logística sea rentable a esas empresas. Y sabemos que el único camino hoy por hoy es que la logística de la cosecha sea integrada, cuando se vaya a sacar el árbol se saque todo lo que necesitamos de él” vaya para aserradero o celulosa, “pero en ese mismo momento que se saque lo que se necesario para la biomasa, porque si no es de esta manera aumentamos mucho los costos fijos” razonó, e insistió que el del “transporte es un cuello de botella importante”.

Por otra parte “hay que ver hasta cuanto se puede pagar la materia prima” porque “no existe un mercado (y) no se tiene un precio de sugerencia”. Por ello “sería bueno generar un mercado local donde existan valores” y en el cual “cualquiera pueda vender y se tenga una precio de referencia”, consideró el entrevistado.

Otro de las interrogantes que planteo el ingeniero Scoz es qué tipo de energía queremos, renovables o no renovables. Pero la respuesta a esa interrogante la darán “el tiempo” y “los acontecimientos”, concluyó.

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