21 de octubre de 2014
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Agricultura 04 de enero de 2013

Desarrollan tomates transgénicos que previenen enfermedades cardiovasculares

EEUU. El equipo de científicos y técnicos de la Facultad de Medicina David Geffen (Universidad de California, Los Ángeles)encontró la manera de que los tomates ayuden en enfermedades cardiovasculares.

Científicos estadounidenses han desarrollado biotecnológicamente plantas de tomates modificados genéticamente capaces de producir un péptido (molécula formada por la unión covalente de dos o más aminoácidos) que funciona como el colesterol bueno.

Según el estudio presentado en las Sesiones Científicas de la Asociación Americana del Corazón, los ratones que se alimentaron de estos tomates transgénicos desarrollaron menos inflamación y asterosclerosis (trastorno que ocurre cuando se acumulan grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias), informó la Fundación Antama en base a ArgenBio.

El equipo de científicos y técnicos de la Facultad de Medicina David Geffen (Universidad de California, Los Ángeles) encabezado por Alan M. Fogelman, encontró una manera novedosa y práctica para fabricar un péptido que actúe como la proteína principal del colesterol bueno y que sea mucho más eficiente y se pueda administrar a través de la ingesta de un fruto.

Las plantas de tomate fueron modificaron genéticamente para que pudieran fabricar en el fruto el péptido 6F, que imita a la acción de la proteína ApoA-1, la principal en el complejo HDL (lipoproteína de alta densidad, conocida como colesterol “bueno”).

Con esos tomates se alimentó a ratones que no tenían la capacidad de eliminar de su sangre la lipoproteína LDL (conocida como colesterol “malo”) y que por lo tanto desarrollaban fácilmente ateroesclerosis e inflamación al consumir una dieta alta en grasas.

Pudo observarse que los ratones del estudio presentaban menos inflamación, mayores niveles de la enzima paraoxonasa (asociada con el colesterol bueno y con menor riesgo cardíaco), mayores niveles de colesterol bueno y menos placas ateroscleróticas.

(Foto de Nuevo Tiempo).

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