14 de Diciembre de 2017
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Actualidad 19 de Noviembre de 2013

Apareció el bonete

Javier García. "¿Quién fue? ¿El ministro Lorenzo? No señor. ¿Pintado? No señor. ¿El presidente Mujica? Tampoco. ¿Pero quién entonces? El… abogado. El gran Bonete del gobierno es el abogado que hizo la ley de Pluna".

Actualidad 19 de Noviembre de 2013

Apareció el bonete

Javier García. "¿Quién fue? ¿El ministro Lorenzo? No señor. ¿Pintado? No señor. ¿El presidente Mujica? Tampoco. ¿Pero quién entonces? El… abogado. El gran Bonete del gobierno es el abogado que hizo la ley de Pluna".

Javier García/TodoElCampo – ¿Quién fue? ¿El ministro Lorenzo? No señor. ¿Pintado? No señor. ¿El presidente Mujica? Tampoco. ¿Pero quién entonces? El… abogado. El gran Bonete del gobierno es el abogado que hizo la ley de Pluna. Se llevaron por delante la ley de concursos, los ministros fueron interpelados, Vázquez antes y Mujica avalaron todo el proceso, se autorizó un préstamo de 15 millones de dólares a los trabajadores que emprenden la nueva compañía llamada Alas U, se gastaron cientos de miles de dólares en profesionales y todo ello sin que, aparentemente, un solo dirigente político haya tenido participación decisiva, según esta teoría presidencial que dice que se “comieron la pastilla” del abogado Olivera García. Todo lo decidió... el abogado.

Las subastas, la que se suspendió y la otra con la burla del “señor de la derecha” fue presentada como un rotundo éxito del camino elegido por todo el gabinete. En esos momentos de triunfalismo gubernamental dónde aplaudían el éxito del proceso se palmeaban la espalda y se burlaban de una oposición que reiteradamente advirtió del camino equivocado que se estaba tomando. Pero todo fue breve y efímero y de la alegría se pasó a la famosa foto del restorán entre Lorenzo, López Mena y el “señor de la derecha”. Todo se derrumbó y de aquel éxito que tenía varios padres se pasó al fracaso, que siempre es huérfano, y donde nadie asume y hace lo que se debe hacer que es irse.

Lorenzo dijo que no estaba advertido, pero que asumía que algo tenía que ver y utilizó ese repertorio tan conocido que es el de poner el “cargo a disposición” que no quiere decir nada. Si asume, renuncia y se va y no hace una llamadita formal para poner en manos del presidente lo que en esas manos está por disposición constitucional desde siempre. Los ministros los pone el presidente y los saca, si no renuncian, también el presidente. La ética no está en poner el cargo a disposición, sino en hacerse cargo e irse. Antes se iban, ahora ponen el “cargo a disposición” y siguen campantes.

Los ministros del MPP y el insólito segundo equipo económico que opera desde presidencia le endosaron a Lorenzo y Pintado la responsabilidad política de todo el enchastre de Pluna. Le pasaron una factura con costos políticos en medio de la declaratoria de inconstitucionalidad. El presidente, en un gesto bastante cobarde desde el punto de vista político, encontró la fórmula para apaciguar los ánimos de la interna frentista, hizo responsable al abogado que redactó la ley, que cobró bien sin duda pero que por famoso que sea no tiene responsabilidad política ninguna. La tienen los que deciden políticamente y esos son los que en vez de lavarse las manos deberían asumir con ética su incapacidad, su soberbia y su error, advertido, que nos cuesta millones de dólares.

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