26 de Setiembre de 2017
Máx. Min.
Actualidad 04 de Enero de 2014

Abuso de cinismo

Diputado Javier García: "Ahora, lo que era un delito perfectamente constitucional y apropiado para condenar a blancos y colorados es, de repente, inconstitucional, infame y hasta fascista".

Actualidad 04 de Enero de 2014

Abuso de cinismo

Diputado Javier García: "Ahora, lo que era un delito perfectamente constitucional y apropiado para condenar a blancos y colorados es, de repente, inconstitucional, infame y hasta fascista".

Javier García/TodoElCampo – Hasta la semana pasada algunos jerarcas nacionalistas y colorados que fueron procesados por “abuso de funciones” eran, según el Frente Amplio, corruptos que aprovechándose de su poder se beneficiaron ilegalmente y dañaron a la sociedad. Yo conocí muy bien a uno de ellos por el que tuve un particular cariño. Nos unía la militancia blanca y wilsonista, pero además me unía el respeto desde muy joven por alguien que dedicó su vida a su departamento hasta llegar a ser su intendente, Andrés Arocena.

Fue un gran blanco pero sobre todo un gran señor en toda su vida pública y privada. Sin embargo la Justicia lo condenó por ese delito aberrante de abuso de funciones, con el cual no hay gobernante que no tenga fecha de vencimiento. Mientras esto le pasó a él, pero también por ejemplo a otro reconocido floridense como Juan Justo Amaro, desde el Frente Amplio muchos de sus dirigentes festejaban, se aprovechaban y hacían política de la peor especie. Se les advirtió que esta figura era discrecional y podía caer sobre cualquiera, pero les servía utilizarla para tratar de corruptos a todos quienes no militaban en sus filas, aunque sabían que no lo eran.

Es la misma figura que ahora cae sobre Fernando Lorenzo y Fernando Calloia. En su descargo se dice que son honorables, tan honorables que se hizo una caravana para demostrar la pureza de sus actos y la “atrocidad” de la acusación, según sus compañeros, empezando por el inefable Rafael Michelini. No tengo nada que diga lo contrario, el fiscal tampoco, pero en la competencia de honores no son más honorables, notoriamente no lo son, que Andrés Arocena o Amaro. Hay una diferencia: ninguno de los hoy acusados gastó un minuto de su vida en ayudar, recorrer, sufrir y compartir con la gente como lo hizo por ejemplo Andrés en su vida pública.

En el interior la relación es muy cercana y la gente conoce bien a quién vota. Su pueblo, su familia y sus amigos saben lo que sufrió. Calloia y Lorenzo, sin embargo, no saben lo que es no tener fines de semana ni descanso, fueron designados a dedo, no conocen el duro oficio de plebiscitarse todos los días. Tan es así que Calloia, a las risas, disfrutó de un partido de tenis rodeado de soberbia y desparpajo la misma noche en que le pedían el procesamiento. Solo por burlarse así merecía el desprecio popular.

Ahora, lo que era un delito perfectamente constitucional y apropiado para condenar a blancos y colorados es, de repente, inconstitucional, infame y hasta fascista. Cómo se entiende que se haya enchastrado a Partidos y personas cuando la Justicia aplicaba esta figura antes, mientras ahora es prueba del honor y de la entrega a la causa pública porque los acusados son del Frente Amplio.

Estos dos jerarcas sabían perfectamente, porque son inteligentes, que la jugada de Pluna era descabellada e ilegal. Si no lo sabían se los hizo notar la oposición en reiteración real y con claridad el senador Moreira en cada instancia. La corrupción y la soberbia son pecados capitales en la política, inhabilitan no solo jurídicamente sino moralmente. En este caso está claro que la segunda fue abundante y si se fueron o los echaron es un tema menor.

Hacía tiempo se deberían haber ido porque usar dinero público en proyectos desastrosos y despilfarrarlo en experimentos es criminal. No hay nada para festejar pero si para terminar para siempre: el cinismo y la hipocresía política. Para todos, feliz 2014.

(Foto de Lorenzo y Calloia; fotografía de Telemundo).

Compartir en: