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Actualidad 16 de Octubre de 2020

Dr. Otero: la bioeconomía necesita “marcos normativos y políticos”

El director de IICA, Dr. Otero, se refirió a la bioeconomía y señalo que actualmente hay varios países América Latina y el Caribe entre los que está Uruguay que trabajan fuertemente en la formulación de estrategias nacionales para la promoción de la bioeconomía.

Actualidad 16 de Octubre de 2020

Dr. Otero: la bioeconomía necesita “marcos normativos y políticos”

El director de IICA, Dr. Otero, se refirió a la bioeconomía y señalo que actualmente hay varios países América Latina y el Caribe entre los que está Uruguay que trabajan fuertemente en la formulación de estrategias nacionales para la promoción de la bioeconomía.

Montevideo – TodoElCampo – El director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Dr. Manuel Otero,  destacó la importancia de la bioeconomía en América Latina. “Es indispensable que utilicemos la nueva frontera de tecnología y conocimiento para aprovechar más eficiente y sosteniblemente los recursos y principios biológicos presentes en la región”, aseguró en declaraciones que recoge Portafolio, un sitio web colombiano de información económica, y destacó la importancia de que los países generen “marcos normativos y políticos” adecuados.

Entrevistado por el periodista Juan Domínguez, el Dr. Otero se refirió a la bioeconomía y señalo que actualmente hay varios países América Latina y el Caribe entre los que está Uruguay que trabajan “fuertemente en la formulación de estrategias nacionales para la promoción de la bioeconomía, como en marcos normativos para viabilizar y fomentar la seguridad de sus senderos productivos” como “bioenergías, biotecnologías, servicios ecosistémicos, entre otros”.

Además, esta región del mundo “tiene más de una cuarta parte de las tierras cultivables y una tercera parte de los recursos de agua dulce del mundo, lo que la convierte en la región con el mayor potencial de generación de biomasa”, y cuenta con posibilidades reales de “incrementar sustancialmente la eficiencia y sostenibilidad de la producción y transformación de los recursos biológicos a partir del aprovechamiento de la bioeconomía (incremento de productividad, reducción de pérdidas y desperdicios, mejora en eficiencia ambiental, agregación de valor, bioenergías y bioproductos, etcétera)”.

América Latina y el Caribe trabaja en bioeconomía “desde hace más de 30 años”, gestando “modelos de negocios que transitan por diferentes vías” desde antes de que se denominara bioeconomía.

En la actualidad algunos de esos países “son líderes en aplicaciones biotecnológicas para la agricultura, bioenergías, bioquímica, aprovechamiento de la biodiversidad, agricultura de bajo carbono, entre otros”, dijo el director de IICA.

“Países como Costa Rica, Argentina, Uruguay, Colombia, Ecuador y Bolivia están trabajando fuertemente tanto en la formulación de estrategias nacionales para la promoción de la bioeconomía, como en marcos normativos para viabilizar y fomentar la seguridad de sus senderos productivos (bioenergías, biotecnologías, servicios ecosistémicos, entre otros), apuntó.

SE REQUIEREN MARCOS NORMATIVOS Y POLÍTICOS.

Sin embargo enfatizó que para que la bioeconomía “sea un modelo de desarrollo viable y aprovechable para todos los diversos tipos de agricultura y territorios rurales” de la región, y para que se generen “los encadenamientos con el resto de sectores de la economía, es indispensable que los desarrollos científico-tecnológicos estén acompañados de marcos normativos y políticos”.

También acentuó la importancia de los “enfoques de mercado y de mecanismos inclusivos, que generen incentivos para que los agentes económicos de las cadenas de valor tomen la decisión de utilizar más eficientemente los recursos y procesos biológicos en sus modelos de producción, transformación y comercialización. Además, que aseguren que los nuevos usos serán inocuos, seguros y sostenibles”.

Asimismo mencionó pasos concretos que se deben dar en ese sentido: “1) Los marcos regulatorios ambientales, sanitarios, agrarios y de salud que faciliten (o entraban) el fomento de la bioeconomía. 2) Los instrumentos para fomentar la creación o crecimiento de mercados de la bioeconomía (compras públicas, etiquetados, estándares, regulación y transparencia de mercados. 3) Los estímulos económicos, financieros y fiscales (financiamiento, impuestos diferenciados, fondos de inversión, acompañamiento). 4) La generación y/o fortalecimiento de capacidades técnico / científicas para la innovación. 5) Las políticas de localización industrial para bioeconomía (promoción de clústeres, capacitación, promoción de IED, transferencia de tecnología). 6) El apoyo político al cambio social de base biológica (sensibilización sobre potencialidades) 7) El fomento a la investigación y desarrollo (I+D) con programas de innovación, clústeres, pilotos, generación de tecnologías habilitantes, entre varias políticas”.

¿CUÁL HA SIDO EL APORTE DEL IICA PARA LA PROMOCIÓN DE LA BIOECONOMÍA EN LA REGIÓN?

Con el objetivo de fomentar el aprovechamiento productivo de la bioeconomía en la agricultura y en los territorios rurales de ALC, en un marco de inclusión y sostenibilidad, el IICA estableció en su Plan de Mediano Plazo 2018-2022 la creación de un Programa de Bioeconomía y Desarrollo Productivo (BEyDP) que gestiona el conocimiento alrededor de cuatro áreas estratégicas.

En primer lugar, a través de investigaciones, estudios, talleres, seminarios y cursos, sensibilizamos a tomadores de decisión y actores de las cadenas productivas del agro y de los territorios rurales sobre las potencialidades de la bioeconomía, a la vez que formamos capacidades (cuadros técnicos) para sus nuevos aprovechamientos.

Además, apoyamos la formulación e implementación de herramientas – guías para la construcción de hojas de ruta diferenciadas para el aprovechamiento de la bioeconomía, de acuerdo a potencialidades de territorios y cadenas de valor

También, apoyamos la formulación e implementación de políticas y estrategias para la promoción de la bioeconomía, así como la construcción de normativas y estímulos de mercado para viabilizar y fomentar sus senderos (bioenergías, biotecnología).

Por último, apoyamos el diseño e implementación de estrategias, planes, programas, proyectos e inversiones para fomentar nuevos modelos de negocios de la bioeconomía en los territorios rurales y las cadenas de valor de la agricultura.

EL USO DE LA BASURA.

Ante la pregunta de ¿cuál es el proyecto de bioeconomía más urgente que requieren los países?, el Dr. Otero contestó el uso de los residuos que generan las ciudades.

“Considero que el proyecto que está a la mano de todos y que los gobiernos locales deberían poner en marcha casi que de inmediato es el beneficio de las basuras de las ciudades”.

Alegó que si la basura cuenta “con una adecuada clasificación desde los hogares, da como resultados fertilizantes agrícolas, en cuyo proceso productivo se demandan pocos insumos, como algunas levaduras y otros productos que las estabilice y hagan más útiles los desechos orgánicos”.

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